Luna – 1
Había sido un día difícil para ella. La acababan de despedir de la revista donde trabajaba como fotógrafa, y el mundo se le vino encima.
Necesitaba mantener la cabeza ocupada para no venirse abajo, por eso trabajaba en lo que más le apasionaba, pero ahora ya, no tenía sentido.
Se fue a dormir pronto, le dolía la cabeza y estaba temblando, ya que no sabía que iba a ocurrir al día siguiente.
Durmió entre pesadillas como de costumbre, ya que su migraña muchas noches le hacia estragos.
- ¡Riiiiiiing!
Se despertó sobre saltada y se incorporó para calmarse.
Ya era viernes y tenía planes, aunque hasta entonces, sin trabajo y sin nadie con quien con el que ocupar su tiempo, no sabía lo que hacer.
Así que se puso manos a la obra: primero saludó a los 2 gatos que maullaban impacientes por un poco de cariño.
Desayunó un café bien cargado, se recogió el pelo, y se puso a limpiar todo el piso.
Estuvo tan concentrada, que se le hizo de noche.
Se duchó, y con las gotas de agua, su gran cicatriz de la espalda brillaba y su largo pelo castaño parecía un manto de color rojizo.
Se secó y se vistió.
Sus amigos la esperaban para ir al pub, dónde cada viernes y cada sábado iban para bailar como locos para olvidarse de todo, aunque esa noche sería diferente.
Luna no tenía muchas ganas, hacia tiempo que no se sentía tan mal con ella misma.
Se lo dijo a sus amigos y ellos la animaron, pero sin agobiarla mucho.
Llegaron al pub. Ellos bailaron, ella se sentó con su mojito en la mano y esperó.

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